lunes, 31 de mayo de 2010

El éxito de recuperar lo nuestro

Gabriel Nazar, de emprendedor a marca líder: Comenzó a vender cinturones de cuero entre sus compañeros de la Facultad de Veterinaria. Dejó la carrera para volver a su pueblo y abrir una talabartería. Dos décadas después, con Cardón, su marca firmemente instalada entre argentinos y extranjeros, comparte la hoja de ruta de su emprendimiento.


Fuente: Ambito Financiero

Periodista: ¿Cómo nació su emprendimiento?
Gabriel Nazar: Recién llegado a Buenos Aires desde Ramallo para estudiar veterinaria, confeccionaba cinturones de cuero que, de a poco, empecé a vender a mis compañeros. Dos años más tarde decidí volver a mi pueblo y abrir una talabartería. Desde el principio, me propuse crear la primera marca tradicional argentina, que valorara la estética, los materiales y los modos de producción artesanales de distintas regiones argentinas. Quería recuperar «lo nuestro», aquello que con el paso de los años se había dejado de lado e incluso estaba mal visto. Con el convencimiento de que la identidad de un pueblo se impone sobre la moda, transformamos el estilo criollo en un buen diseño. Con más de veinte años de experiencia, estamos orgullosos del camino recorrido, que incluye emprendimientos inmobiliarios, gastronómico, turísticos, ganadero.

P.: ¿Es fácil emprender en nuestro país?
GN.: Si bien es cierto que cambian las reglas de juego permanentemente, también es verdad que hay un montón de oportunidades al alcance de la mano. Obviamente, no todos los emprendimientos tienen éxito, pero en muchos de estos casos se debe a errores propios, por no tener una estrategia de negocio definida, no conocer a fondo el mercado, no tener los contactos necesarios. En mi caso, recién luego de cinco intentos, encontré el nombre para la marca. De todas esas oportunidades fui sacando conclusiones y aprendiendo de mis errores. Construimos Cardón con tenacidad, determinación y pasión, pero el concepto clave fue la asociatividad.

P.: ¿Alguna vez contó con algún tipo de financiamiento?
GN.: Siempre es difícil conseguir financiamiento, pero lo importante es no bajar los brazos. Es fundamental la asociatividad. En nuestro caso, trabajamos mancomunadamente con franquicias, licencias y socios estratégicos. Si la idea es buena y el estudio de mercado demuestra el potencial de desarrollo que tiene, se termina consiguiendo el financiamiento.

P.: ¿Qué consejos le daría al joven que decide emprender?
GN.: Hacer lo que no existe en el mercado es una posibilidad, pero hacer extraordinariamente bien algo común también puede serlo. Acumular capital, conocimiento, experiencia, contactos, reconocimiento de errores. Emprender con pasión, entusiasmo y alegría; no es imprescindible un título. Estudiar el mercado a fondo. Conocer nuestras fortalezas y debilidades a fondo. Animarse a tomar decisiones fuertes en momentos difíciles. Estar atento a las oportunidades que surgen, y capitalizarlas. Animarse a pedir ayuda, sea financiera, de ideas, contactos o conocimiento. Nunca bajar los brazos, porque lo que no te mata te fortalece. Ser flexible, no temerle al cambio.

P.: ¿Cuáles son las ventajas y las desventajas de emprender?
GN.: Creo que las ventajas son más que las desventajas, además del placer que produce el estar trabajando en un proyecto personal. Sólo por enumerar algunas, se me ocurre que entre las principales ventajas podemos encontrar mayor libertad de acción, toma de decisión sobre los pasos a seguir, mayor compromiso y motivación con el proyecto, ampliación de las perspectivas profesionales, crecimiento profesional permanente, de acuerdo con las posibilidades de negocio que van surgiendo. En cuanto a las desventajas, queda menos tiempo libre para el ocio y la familia, no se comparte el riesgo financiero que implica emprender. Y, además, si el proyecto es unipersonal, no existen ideas contradictorias que ayuden a continuar creciendo.

En 2003, Gabriel Nazar fue distinguido por el Panel internacional de la Fundación Endeavor como «Emprendedor Endeavor argentino» del año. Su empresa había quedado preseleccionada inicialmente entre 150 compañías de diferentes industrias del país. «Participar de este proceso de selección me sirvió para tomar aún mayor conciencia de la importancia que tienen los emprendedores en nuestro país y en el mundo. Entendí que la palabra emprendedor tiene una significación mayor aún que la de empresario. El emprendedor integra la vitalidad, la energía y la pasión con la estrategia, con las herramientas de gestión empresaría, con la experiencia de los errores que debe superar para desarrollarse y para hacer un camino que permita el desarrollo de otra gente», puntualiza.

Compartir experiencias
«Participar en instituciones como la Federación Argentina de Jóvenes Empresarios es muy positivo. Es una buena manera de conocer y aprender de otras experiencias, encontrar distintas soluciones a problemas similares y poder generar sinergia con otras empresas. Estoy convencido de que la asociación empresarial es la mejor manera de crecer, tanto en el ámbito empresarial como a nivel humano», subraya Nazar. El empresario ha sido invitado a participar en charlas organizadas por la FEDAJE en diversas oportunidades. «En cada uno de esos encuentros pude rescatar cosas buenas y aprendizajes para aplicar en mi vida personal y profesional», señala.

Más información en www.cardon.com.ar

No hay comentarios:

Publicar un comentario